La civilización egipcia fue una de las más organizadas de la llamada
Media Luna Fértil, donde surgieron las civilizaciones de Mesopotamia
y Siria. Su relativa soledad le dio más unidad que a cualquiera
de sus vecinos y ayudo a los egipcios a ser una sociedad segura,
estable, complaciente y, muy diferente de la nuestra, curiosa, progresista,
dinámicos, interesados en el cambio, la novedad y el progreso, los
egipcios, en cambio eran relativamente pasivos, no pensaban mucho
en el progreso, estaban más interesados en la estabilidad, regularidad,
conservación, repetición. Esto hizo que su cultura sobreviviese
intacta unos 3000 años. Para los antiguos egipcios, como para otros
pueblos antiguos, la geografía significaba destino, sólo el Nilo
daba vida al desierto que lo rodeaba. Hace unos 10000 años la población
nativa de lo que se conoció como el valle pantanoso del Nilo cambia
de la caza y la pesca hacia la agricultura, planearon como drenar
los pantanos para convertirlos en tierra fértil como dominar las
aguas del río. El Nilo significo la fuente de vida para los egipcios,
también les provoco la necesidad de un esfuerzo cooperativo de una
forma de vida organizada. Esto dio como resultado un numero de desarrollos
cruciales 300 años a.C. , cartas astronómicas, calendarios para
poder rastrear las regularidades de las estaciones para las cosechas,
así como también la escritura para poder registrar toda esta información;
Los egipcios usaban una especie de escritura pictórica llamada jeroglífica,
donde cada imagen representaba una palabra, también usaban símbolos
para representar las letras. Eventualmente descubrieron algo muy
práctico sobre lo cual escribir, un material similar a papel hecho
de la planta del papiro, que crece por todo el delta del Nilo. La
cultura egipcia fue moldeada en múltiples formas por el medio ambiente.
Debido a estar rodeado por desiertos y ser un cuerpo compacto, no
fue necesaria mayor defensa, y las crecidas del Nilo eran predecibles,
luego se origino una sociedad estática en donde la vida se encuentra
a salvo y es razonablemente feliz, a juzgar por el contenido de
los primeros documentos. Pero por sobre el Nilo, hay otra fuerza
aun más poderosa, El Sol , que perfecciona lo que comenzó el río.
En palabras de un egiptólogo "El Nilo exige a los hombres coordinar
sus esfuerzos, el sol les recuerda que un solo poder gobierna al
Mundo".
Esta simbiosis
entre SOL y RIO y RIO y VALLE se reproduce en los dos dioses más
importantes de Egipto, Ra y Osiris. Ra es el sol, el creador de
los mismos dioses, el creador de la vida y el orden, tanto humano
como divino. Osiris s la tierra, el dios del agua fertilizante y
de la vegetación, también es el dios de la muerte y la resurrección.
Osiris tiene un hermano malvado llamado Set, que representa todas
las cosas malas y desagradables, el desierto, la noche, el desorden,
la guerra. Para los egipcios la lucha entre Set y Osiris simboliza
el drama cósmico, el ciclo de muerte posterior a la vida y de vida
posterior a la muerte. Mientras tanto, en el valle hay un hombre
que es parte Dios y parte rey, El Faraón. Desde el primer principe
guerrero al que se dio el nombre de faraón, alrededor del año 3000
a.C. hasta Cleopatra, ultima reina egipcia que murió 30 años d.C.,
Egipto tuvo 31 dinastías de faraones. Según los egipcios el faraón
aseguraba que el sol se elevase cada amanecer. El faraón garantizaba
las cosechas, siendo el primero en empuñar una azada de ceremonias.
Arrojaba al Nilo un orden escrita ordenándole cuando debía desbordar,
afortunadamente para él las crecidas eran tan regulares que era
obedecido invariablemente. Además de un Dios, el faraón era el estado,
era dueño de todas las pertenencias de su pueblo, incluso de la
propia gente. Todos los oficiales actuaban en su nombre, realizaban
sus oficios sujetos a su divino placer. La ley no estaba codificada,
se basaba en una costumbre, lo que valía era simplemente la palabra
del rey, su interpretación personal de la voluntad y la justicia
divinas. No se podia codificar estas decisiones pues todas dependida
del momento particular y de las circunstancias. Además una vez escrita,
la ley adquiría autoridad impersonal por sí misma, autoridad que
podia competir con la autoridad del ser divino cuya única voluntad
y decisión podia ser la ley. Solo el faraón expresaba la verdad
esencial, la justicia, el bien , la fuerza cósmica de la armonía
y el orden. El poder del faraón era tan absoluto que no sólo controlaba
las leyes de la vida sobre la tierra, sino que también tenia acceso
a la eternidad. Solo él podia estar seguro de una vida más allá
de la muerte. Las únicas personas que podia tener esperanza en la
vida eterna eran el, su familia y aquellas personas que lo servían
de por vida.
Las pirámides
indicaban cuan importantes eran los preparativos del funeral del
faraón, constituían tumbas cada vez más monumentales. La primera
pirámide fue construida en el Sahara durante la tercera dinastía
y bien podría ser el primer ejemplo de arquitectura de piedra en
la historia. Junto a ella aún se puede ver la tumba más pequeñas
de un noble, en la cual se explicaba como había servido al faraón
y como podría servirlo en el más allá. El punto culminante de esta
obsesión funeraria tuvo lugar alrededor del año 2600 a.C., con las
pirámides de la cuarta dinastía y especialmente con la gran pirámide
de Keops, en Giseh, al norte de la capital que entonces se encontraba
en Menfis. Tiene casi 175 m de alto y contiene aproximadamente 2,5
millones de bloque de piedra caliza, de entre 2 y 15 toneladas cada
uno. Todas estas piedras fueron transportadas y unidas con precisión
extraordinaria por la fuerza muscular de reclutas. Los trabajadores
eran concentrados en campamentos durante los meses de verano, cuando
el río cubría los campos y cuando la superficie inundada ofrecía
un transito conveniente de las piedras desde las canteras sobre
un banco del río hasta las pirámides sobre el otro. La esfinge es
también monumental, 84 m de largo por 23 de alto. Los monumentos
egipcios más imitables sin embargo, fueron los obeliscos, pilares
aguzados, cada uno tallado de un único bloque de granito entre 24
y 35 m de alto. Al igual que las pirámides, los obeliscos representan
el cono brillante de los rayos del sol y también las aspiraciones
del hombre para ganar la inmortalidad una unidad con los dioses.
Pero el esfuerzo involucrado en la construcción de estos monumentos
no pudo mantenerse durante mucho tiempo, el drenaje de la mano de
obra y los recursos fue demasiado. Durantes las dinastías V y VI
se construyeron pirámides de menores dimensiones y esta disminución
era paralela a la disminución de la divinidad del faraón y la aparición
concomitante de sacerdotes y nobles.
La cultura
egipcia floreció brillantemente durante este tiempo, las expediciones
comerciales llegaron hasta el Líbano en busca de cedro, hasta creta
por el aceite de oliva y hasta el desierto por las minas de cobre.
Toda la nación progreso económica e intelectualmente durante las
primeras 4 dinastías. Al principio todo esto redundó en un acrecentamiento
del poder y la gloria del faraón. Pero a medida que estado se volvía
más poderoso y efectivo, el faraón debía tener un numero mayor de
sirvientes. El gobierno era más elaborado, aumentaron los cargos,
los oficiales que se enviaban lejos de la capital se valían cada
vez más por sus propios medios; se suponía que debían ejercer la
voluntad del rey, pero en realidad actuaban por sí mismos. En consecuencia,
irónicamente, las fuerzas centralizadoras de ausentismo real que
intentaban expandir y controlar más y más dieron origen a una oposición
descentralizadora de individualismo. Cuando los oficiales reales
lograban cumplir exitosamente alguna orden del faraón se les otorgaban
tierras hereditarias y, tales ves, derechos hereditarios a los cargos
que mantenían, y a medida que aumentaba su riqueza y posición, menos
dependían del Faraón en esta vida y en la otra. En tanto, las grandes
fundaciones fúnebres alrededor de las tumbas reales eran dotadas
con tierras para mantener rezando a los sacerdotes y felices a los
reyes muertos. Estas grandes ciudades de muertos, no solo ocupaban
grandes recursos mientras eran construidas, sino que seguían haciéndolo
luego de que sus constructores habían muerto. Era tal la parte de
Egipto ocupada por tumbas y templos que el numero y riqueza de los
sacerdotes aumentaban dramáticamente. Al mismo tiempo, los faraones
se desprendían de gran parte de la tierra, que era la fuente de
su propia riqueza. A medida que disminuía la fortuna y el poder
de los faraones había más descentralización tanto política como
mágica. En el año 2600 a.C. durante la IV dinastía y luego durante
la V, las tumbas de los nobles se habían agrupado alrededor de los
reyes. Hacia el 2300 a.C. y durante la VI dinastía muchos nobles
construían sus tumbas en sus propias casas. Ellos, junto con los
sacerdotes y los altos oficiales, confiaban en que tenían una buena
oportunidad de lograr la inmortalidad por si mismos, no debían molestar
al faraón y no debían molestarse por el faraón. No solo construían
para lograr eternidad, sino que también administraban la justicia
y la verdad, antes privativas del faraón.
Durante el
reinado medio, se comenzó a escribir la Ley, no siendo ya una representación
de la voluntad del faraón. Por tanto el faraón solo es aceptado
si es poderoso y astuto, obviamente el declive vino pronto.
Hacia el 1600
a.C. se produce el primer ataque extranjero, fracturándose uno de
los pilares de la sociedad egipcia, la seguridad. Cuando se logro
expulsar a los extranjeros, surge una sucesión de faraones guerreros,
bajo cuyo reinado se produce un periodo de paz y gloria. Pero se
continua rememorando los tiempos de los primeros faraones. Además
se mantenía la amenaza de nuevas invasiones, con lo cual aumento
el poder de los militares y sacerdotes, con el consiguiente menoscabo
a la figura del faraón. Pero no contaban con un ejercito preparado.
Llegando a
ser conquistados en el 330 a.C. por Alejandro Magno y estableciéndose
la Dinastía de los Tolomeos, que termina con la poco honrosa muerte
de Cleopatra en el 30 d.C.
Pero lo más
fascinante es que en todo este tiempo la imagen del faraón se mantuvo
igual. Así el ideal egipcio, el estilo convencional, los modelos
establecidos hacia ya 3000 años perduraron mucho más tiempo que
cualquier otra cosa en el mundo occidental. Aún así, mientras que
la forma persistía, la sustancia cambiaba, la seguridad y serenidad
relativa de los egipcios se habían quebrado. |